En una tarde gris, brilló el arte y Las Piedras homenajeó a Julio Sosa que una vez más, y como siempre, volvió a casa
19 de Octubre, 2026
El fantasma centenario del gran cantor pedrense Julio Sosa sobrevoló este domingo el cielo encapotado de su ciudad natal, mientras un grupo selecto de artistas de ambas márgenes del Plata desgranaron sobre el escenario casi cuatro horas de música y danza que celebraron la vida del artista y, de paso, la tradición cultural rioplatense.
“Si Sosa hubiera tenido cinco años más, hubiera sido más grande que Gardel”, se escuchó en la tarde, y no lo dijo cualquier persona, sino José “Pepe” Colángelo, pianista de la orquesta de Leopoldo Federico y más tarde de Aníbal Troilo, que compartió escenarios y grabaciones con el cantante pedrense y este domingo fue uno de los invitados especiales del espectáculo.
El tiempo se asoció al festejo con una tarde fría y gris, inhóspita pero poéticamente acorde a la letra de una de las piezas más conocidas del homenajeado. Poco pareció importarle esa adversidad al público que en gran número acompañó desde el inicio y hasta entrada la noche, observado simbólicamente por la estatua del artista desde una esquina al otro lado de la plaza y la sonrisa irreverente del fantasma, seguramente acodado a pocos metros de ahí, en el estaño del Café y Bar El Continuado, hoy convertido en supermercado y donde una placa recuerda su paso recurrente por el lugar.
Por el escenario montado frente al Centro Cultural Carlitos desfilaron algunas de las más grandes figuras del tango actual en el Río de la Plata, en un espectáculo que arrancó con los locales Diana López y el trío de guitarras Magoya, seguidos de Gabriela Morgare y Gabriel Peluffo, ambos acompañados por el trío de Andrés “Poly” Rodríguez, Enzo Fernández y Julio Cobelli.
Minutos después el escenario fue tomado por Valeria Lima y el Trío Hagopián, a quienes siguió la orquesta argentina El Arranque, creada para devolver al escenario la potencia original de la orquesta típica y que treinta años después tiene siete discos grabados, premios Gardel, Konex, varias vueltas al mundo y trabajos con grandes internacionales como el jazzista Wynton Marsalis, con quien tocaron nada menos que en el Lincoln Center de Nueva York. Pese al impresionante currículum, su director, Ignacio Varchausky, se encargó de remarcar como uno de los mayores honores de la carrera del grupo tocar en la ciudad natal de Sosa. Como si fuera poco, para el cierre del espectáculo, El Arranque (reforzada con dos músicos uruguayos) no estuvo sola, sino que acompañó a Mahia Castro, Rossana Taddei y Ricardo Olivera.
La frutilla de la torta de una tarde memorable para la cultura rioplatense y especialmente para el departamento de Canelones fue la presencia de el ya nombrado Pepe Colángelo y del contrabajista Horacio Cabarcos. El primero, hoy con 86 años, compartió escenarios con Sosa en la orquesta de Leopoldo Federico y es el piano de sus grabaciones más famosas, en tanto que Cabarcos, a quien muchos consideran el mejor contrabajista de la historia del tango, conoció de chico al artista pedrense, ya que su padre, también contrabajista, fue compañero y amigo.
Además, la plaza Batlle y Ordóñez se convirtió en una milonga a cielo abierto, con talleres a cargo de la Compañía de Danza Julio Sosa para quien se quisiera sumar y una representación bailada de la vida del artista. Bailarines de la compañía también participaron en varios tramos del espectáculo en el escenario principal.
Antes de que la música y la danza tomaran por asalto el centro pedrense, la alcaldesa Romina Espiga dio la bienvenida con la invitación a participar de las actividades que se planean para noviembre al cumplirse un nuevo aniversario de la muerte de Sosa.
El director general de Cultura del Gobierno de Canelones, Sergio Machín, destacó el inmenso trabajo que demandó el festejo concretado finalmente este domingo 18: “los pedrenses siempre supimos quién era Julio Sosa y que estos cien años representan una gran oportunidad, no solo para homenajear esa huella imborrable que dejó en el género, sino para seguir trabajando por el tango y por las nuevas generaciones”.
La pro secretaria general del Gobierno de Canelones, Sandra Saffores, expresó que Sosa fue “un artista canario, pedrense además, que puso el tango en un nivel superior”, y agregó que “para el gobierno departamental es un honor poder participar y ofrecer un espectáculo de este nivel”.
La coordinadora del Instituto Nacional de la Música, Mayra Jaimes, enfatizo que Sosa “es una voz que nos recuerda la importancia del tango en todo el Río de la Plata y sobre todo desde aquí, desde Las Piedras”.
Finalizando la parte oratoria, el Ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, dijo que “junto al Gobierno de Canelones hemos hecho posible este espectáculo, que es la tercera conmemoración callejera del año luego de las de Alfredo Zitarrosa en Montevideo y Aníbal Sampayo en Paysandú”, y saludó la memoria del bandoneonista pedrense Enrique Tellería, recientemente desaparecido.