Convocado por el Gobierno de Canelones, con la participación del Municipio de Pando y el aporte de APPLUS, se llevó a cabo en la Plaza de Pando un foro de intercambio con jóvenes de la comunidad pandense, bajo la consigna: “En el tránsito, ver al otro es salvar vidas”.
Estuvieron presentes, por la Intendencia de Canelones, el Director General de Tránsito y Transporte, Alejandro Alberro; el Director de Tránsito y Seguridad Vial, Gustavo Mobilio; y el Director de Tránsito, Hernán Echevarría.
Por la Unidad Nacional de Seguridad Vial participó su presidente, Marcelo Metediera, junto al alcalde Mauricio Chiesa, además de autoridades nacionales, departamentales y locales.
Los grandes protagonistas de esta jornada fueron los jóvenes, representando a la Escuela Técnica de Pando, los liceos públicos N.º 1 y N.º 2, y los liceos Crecemos, Nuestra Señora del Huerto y Maristas–San Luis.
La dinámica de trabajo propuso que cada grupo de estudiantes llevara tres preguntas para ser respondidas por las autoridades, quienes también actuaron como moderadores para que la jornada resultara dinámica y participativa.
Mauricio Chiesa dio la bienvenida a esta décima tercera edición del Mayo Amarillo, destacando “la importancia de poner el foco en la seguridad vial, especialmente porque en los jóvenes se registra el mayor número de siniestros de tránsito”.
Por su parte, Alejandro Alberro remarcó que “queremos concientizar sobre todos los elementos que pueden llevar a la siniestralidad. Esta tarea el Gobierno de Canelones la realiza durante todo el año, poniendo especial énfasis en este mes. Lo hacemos a través de la Unidad de Promoción y Seguridad Vial, con planes como ‘Ronda de Timbre Seguro’, que llevamos a las escuelas del departamento para generar conciencia sobre distintas situaciones, como por ejemplo el traslado seguro de niños en motos”.
En tanto, Marcelo Metediera expresó que “esta es una forma de encontrarnos e intercambiar ideas sobre los temas del tránsito, para ponerlos en debate público”.
Estas acciones hacen foco en el rango etario de mayor vulnerabilidad en materia de siniestros de tránsito, comprendido entre los 15 y 29 años, donde se registra un alto número de personas fallecidas o con severas secuelas.