Alejandra Forlán presentó su libro Buen día, vida en el Espacio Colón de la ciudad de Canelones en el marco de su gira nacional por las 19 capitales. Con la publicación intenta, a través de anécdotas y experiencias propias, que se vea a la discapacidad desde una perspectiva de empoderamiento y ganas de seguir viviendo aún con limitantes.
El evento, que contó con la presencia del intendente de Canelones, Francisco Legnani, y varios integrantes de su gabinete, dio inicio con un video en el que Forlán repasó algunos capítulos que marcaron su vida y contó, a grandes rasgos, qué la motivó a realizar esta obra. Se leyeron varios fragmentos por parte de su hermana Adriana que sirvieron como disparador para el intercambio posterior con todos los presentes.
El responsable del Área de Discapacidad, Martín Nieves, valoró esta iniciativa y destacó que “la dimensión cultural en la participación de los derechos de las personas con discapacidad es muy importante y queda reflejado en esta historia de vida, en esta producción literaria”. Agregó que este libro permite “visualizar lo importante de trascender en la vida”, con el “aporte y el cambio cultural que tan bien nos hace a todos”.
A los 17 años, Forlán tuvo una lesión medular alta a raíz de un accidente de tránsito que la obligó a manejarse con una silla de ruedas desde ese momento hasta hoy, más de 30 años después. “Para mí es muy importante porque volqué un montón de cosas, vivencias difíciles y no tan difíciles en mi vida, momentos de situaciones límite entre la vida y la muerte. Sentí que quería contar mis vivencias porque realmente quería transmitir cómo había logrado, cómo había pensado, cómo me había manejado en esas situaciones para aquellas personas que la están pasando mal o viven momentos difíciles. Siempre hay una nueva oportunidad a la vuelta de la esquina, hay que encontrarla”, explicó sobre qué la impulsó a escribir su libro.
Además de su estreno literario, Alejandra y Adriana Forlán comentaron que están trabajando en una marca de ropa femenina accesible para todas, “que le pueda quedar bien a cualquier cuerpo”.
Prólogo
En el prólogo del libro, se marca por dónde van las experiencias allí plasmadas. “Un día la vida se detuvo. Y, sin embargo, siguió. A los 17 años, un accidente de tránsito cambió para siempre la existencia de Alejandra Forlán. Perdió la movilidad de su cuerpo, perdió la construcción de su futuro que llevaba en la mente y el corazón. Pero no perdió algo esencial: el deseo profundo de vivir. Este libro nace de este punto exacto en el que todo parece haberse roto y, aun así, algo decide mantenerse en pie. Buen día, vida no es una historia de superación contada desde la épica ni desde la condescendencia. Es un relato honesto, lúcido y profundamente humano sobre cómo reconstruirse cuando el cuerpo ya no responde, cuando la dependencia se vuelve cotidiana y cuando la fragilidad deja de ser una excepción para convertirse en norma”.