Nuevos emprendimientos se incorporaron al Proyecto Canelones- Nido en el Mercado Costero de Solymar

En el marco del proyecto Canelones - Nido, se incorporaron al espacio de comercialización 12 nuevos emprendimientos, con el objetivo de ampliar y complementar la propuesta ofrecida en el Mercado Costero de Solymar. El espacio de comercialización es atendido por los emprendedores y las emprendedoras y abre todos los días de 10:00 a 20:00 horas.

El Proyecto Canelones- Nido es gestionado por distintos organismos con el objetivo de promover las cooperativas y pequeños emprendimientos productivos, haciendo énfasis en la inclusión social, económica y educativa. En el Mercado Costero de Solymar está instalado el espacio de comercialización que reúne a más de 70 emprendimientos de diversos rubros, realizados por productores y productoras de Canelones.

Mariela Pérez, Directiva de la Cooperativa Nido, explicó que desde diciembre del año pasado se viene trabajando en este proyecto, “integrando emprendimientos con productos diferentes, de calidad, que se realizan con las propias manos de los emprendedores artesanales”, y que se caracterizan por tener un “valor diferencial”.

La directiva de la cooperativa indicó que los nuevos emprendimientos se incorporan en el marco del último llamado realizado este año, para complementar las propuestas ya existentes en el espacio. En la jornada se realizó la firma de los contratos y del reglamento de trabajo. “Se sumaron unos 12 emprendimientos de muy variados rubros”, sostuvo Pérez, y entre las nuevas propuestas mencionó fuentes de agua artesanales, carpas infantiles, atrapasueños y mandalas, entre otros. Estas propuestas complementan el espacio y permiten “que cuando venga alguien pueda encontrar el regalo que quiere, algo para llevarse y degustar y también aquello especial”, agregó.

Entre las particularidades de este proyecto, se destaca que es atendido por los propios emprendedores y emprendedoras (que deben estar formalizados), quienes dedican determinada cantidad de horas por semana para vender en el espacio y ofrecer los productos de todos los integrantes de Canelones - Nido. Pérez manifestó que durante la ejecución del programa los emprendedores participan de un serie de capacitaciones vinculadas a las ventas y la atención de público, como el funcionamiento de caja, redes sociales, fotografía y educación financiera. “Ellos se incluyen en la venta, en la caja, en todos los aspectos que genera el emprendimiento y no pierden su individualidad, trabajan en forma asociativa en una comercializadora, pero a su vez tienen sus emprendimientos que se van fortaleciendo también con este tipo de espacios”, puntualizó.

Testimonios de los emprendedores

Raquel Samudio es una emprendedora que quedó seleccionada en este último llamado del proyecto. Se dedica a hacer fuentes de agua artesanales, realizadas con una base de poliestireno, con capas de revoque, resinas acrílicas y detalles de piedras naturales. Aseguró que el proyecto le resultó interesante y destacó que permite “generar vínculos y redes con otros emprendedores, lo que hace que se conozca el producto”. También comentó que el espacio permite generar una mayor visibilidad a su emprendimiento por la cantidad de personas que lo visitan.

Por su parte, Oney Pérez es un emprendedor e inmigrante venezolano que se dedica a hacer piezas de arte que buscan combinar la función decorativa con la utilidad. Su emprendimiento se llama Arte Funcional. “Tenemos, por ejemplo, un cuadro que sirve como alcancía, un cuadro que sirve como portallaves, diferentes elementos decorativos que no solamente cumplen la función banal de decorar, sino que también cumplen con una función de uso”, explicó.

Oney lleva cuatro años en Uruguay y dijo que como inmigrante participar del proyecto Canelones - Nido “es una oportunidad muy grande para catapultar nuestro talento y contribuir de alguna manera con la cultura”. En este sentido, contó que en las piezas que realiza están incluidas manifestaciones culturales como el candombe y el carnaval, “todas estas cosas que son propias del país –aunque nosotros no las manejamos mucho pero nos estamos haciendo parte de ellas–", y que "es un deber contribuir a que se propulse a través de organismos como Nido todo lo que es la cultura y la elaboración de algo hecho en el país”.

Gisselle Benítez es una emprendedora que realiza bolsas de lienzo pintadas a mano con diferentes símbolos y monumentos históricos de distintas partes del país. Algunas de las bolsas tienen representaciones de la Puerta de la Ciudadela, del Castillo Pittamiglio y motivos con simbología de Torres García. “Mis bolsas, como todos los trabajos hechos a mano, son únicas, van con una explicación, con un detalle histórico y una descripción de lo que significan los símbolos”, afirmó.

Con el foco puesto en el departamento de Canelones, Gisselle informó que está trabajando en bolsas que tendrán representaciones de la iglesia Cristo Obrero de Eladio Dieste y el edificio Planeta de Atlántida. “Estoy refeliz de estar en este lugar, trabajar en forma de cooperativa y ayudarnos unos a otros”, concluyó.

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