Quinta Capurro

Al entrar en la Quinta Capurro, el visitante puede perderse en los pasadizos entre los árboles añejos (algunos únicos en el país, traídos de Australia) o sentarse en los antiguos bancos bajo la luz lila de las glicinas, donde la familia compartía sus charlas. En su parque de nueve hectáreas se observa variedad de especies de flora exótica y autóctona que maravilla a cada paso. Camelias, trompas de fuego, plátanos, pinos, cedros, palmeras y acacias refrescan el entorno de la quinta, algunos en pie desde sus orígenes. Podemos encontrar flor de patito orquídea nativa que se encuentra en todo el territorio nacional. Es toda una experiencia adentrarse en el túnel que forman los cañaverales, refugiando del viento durante los días de invierno.Rodeando la casa principal, fuentes y canteros nos transportan a un nostálgico pasado. Esta construcción data de 1873 y es obra del Ingeniero Alberto Capurro, al igual que las otras dos construcciones del predio: la casa de los caseros y el Atelier, donde hoy funciona la sala de exposiciones. Los interesados en la historia disfrutarán conocer el sillón donde José Pedro Varela reposaba durante sus visitas a los Capurro , (el reformador de la educación pública en el siglo XIX).

 

La Quinta Capurro es uno de los paseos clásicos de Santa Lucía, emblema de la época más esplendorosa de la ciudad, cuando era un destino de veraneo elegido por la aristocracia montevideana. Allí, la pudiente familia Capurro (Don Francisco Capurro y su esposa Ema Ruano) instaló su casa-quinta en 1873, hoy propiedad de la Intendencia de Canelones y un sitio histórico imperdible para visitar en esta región de Canelones. Tiene una gran reserva forestal y un museo de entrada libre

  • Dirección

    Bulevar Federico Capurro entre Gral. Juan Antonio Lavalleja y Antonio Volpe telf.4334 6137.